domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Qué tanto es Tantito?

Por: Paloma Cuevas
¿Qué tanto es tantito?

 Y cuando de repente la maldad inherente a mi persona hace de las suyas y le permite al diablito que en mi habita salir a respirar, me pregunto... ¿será que de verdad soy tan mala? ¿Será que de verdad no te dejo dormir por las noches hasta que tus manos no me recorran de memoria y tu aliento llene de ti a mi aturdido ser?

Y es que en las noches de luna llena (y en las de luna creciente, y luna menguante y luna nueva también), esa dulce sensación de desamparo que le da a tu carita de hombre dependiente el mirar mi desnudez de nuevo frente al espejo reflejada en la recámara me causa tanta gracia...

Yo pongo cara de virgen de medianoche, y tú hipócritamente aparentas sorpresa, como si fuera la primera vez que me miras desnuda, que develas mi cuerpo, me cubro aparentemente horrorizada ante la voracidad de tus ojos que me devoran a cucharadas... Y te lo digo así: "ya éstate en paz", como si con eso se detuviera la carnicería de tus miradas clandestinas.

Siempre digo con tono fastidiado, " ya deja de mirarme así, no es lo correcto"  (¡Como si de verdad me molestara tu atrevimiento!).  Y -"es que es un suplicio" comentas... El mirar caer mi ropa, e imaginar como la tela acaricia mi piel, sin dar espacio para que tus manos lo hagan, sin dar permiso de que tus ojos miren más abajo de mi escotito... Y como que te enseño, pero nomás tantito,es que es delicioso mirarte excitado, saberte como loco, caminar como vil gato enjaulado...

Hoy tengo una idea distinta, ya desde hace tiempo no te permito mayor cercanía que los momentos frente al espejo, cuando me desmaquillo...

    Te la suelto así sin más:"¿Cansado, papito?", yo sé que hay algo en el tono dulce sexoso de mi voz, que ya te puso chinito, chinito... ¡Ah es que cómo me divierte! ¡Ah es que cómo le improviso! Y entonces te invito:-"Llévame a cenar, yo seré el postre! ¿ O es que no quieres morderme todita? Dejo caer el vestido de tela que parece volar sobre mi cuerpo encendido... Y es que no seré modelo, a pero qué ganitas le echo y a las pruebas me remito.

Fantasías antes, fantasías después... Chocolate incluido, mordidas, risitas estúpidas, llantos, vamos, nos llevamos, nos mareamos... Nos dejamos ir lentamente encontrando las mareas... Me pides entrega y desfallezco, me pides que te ame y es entonces cuando la magia termina; ¡ah que maldita costumbre de pedir bazookas en lugar de aspirinas!

Ya lo decía mi abuela en su infinita sabiduría-:"¿Pa' qué tantos brincos, si el suelo está parejo?" Hasta aquí todo era divertido, unos cuantos engaños y ya no soy más tu niña y como no he terminado, le pongo a mi herida un poco de xilocaína...

Cierro los ojos y te disfruto por completo, nos fusionamos, nos revolvemos, nos contorsionamos... Si el recuerdo llega antes que tú, seremos pasado... ¡Cierro los ojos y me doy cuenta de que amanece y no te amo!

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